Proyecto “Impacto Vida Nueva”: 5 de mayo

(El siguiente artículo fue escrito por una de las colaboradoras de la huerta de la Iglesia Impacto Vida Nueva)

   El pasado fue un domingo de ardua y enriquecedora actividad en la Huerta de Ia iglesia Impacto Vida nueva. Después de varias podas y cosechas, períodos de ajuste en cuanto a la necesidad de agua de las plantas, así como de observación de los puntos y direcciones más alcanzados por el sol durante este fuerte verano, estuvimos listos para continuar con una segunda etapa en nuestro pequeño paraíso.


   A pesar de la ausencia de nuestro querido Santiago, nos dimos a la tarea de realizar varias actividades en medio de muchas risas y contamos con la ayuda del experimentad agricultor orgánico Osvaldo Calvo:
  • Continuamos con la instalación de la compostera: colocamos los cierres después de abrir un portillo para poder meter los residuos y materia seca, instalamos los rodines en la madera y colocamos la compostera con materia lista para descomponerse sobre ellas como prueba. 
  • Preparamos la tierra: Más de dos sacos de tierra!! Fue la parte más divertida y gratificante, amasar la tierra revolviendo un poco de tierra, un poco de agua, un poquito de Bocashi, todo paso a paso y con las manos metidas de lleno! 
  • Rellenamos las botellas (alistamos las macetas): Cada botella fue rellenada de acuerdo a su medida con la tierra preparada. También rellenamos las macetas ya existentes que habían perdido tierra o tenían poca y tres baldes grandes para sembrar remolachas. 
  • Sembramos: Más de 40 almácigos de apio, cebollino y remolacha. Colocamos las macetas en la estructura y las regamos. Además sembramos directo a la tierra dos plantas de albahaca que ya estaban listas para más espacio, fue toda una hazaña con tanta gente diciendo kómo se debe hacer! 
  • Podamos los pepinos y nos cominos uno, les quitamos los chinches que los han estado atacando y les volvimos aponer agua en el balde del fondo. 


   Además de todo, tuvimos un buen tiempo de comunión y compartir los alimentos, pues llevamos cada quien algo y comimos rico, sano y vegetariano J Muchos llevaron su propio plato, vaso y cubiertos, por lo que el daño ambiental producto de nuestros almuerzos compartidos va en disminución. Algunos participantes se llevaron plantas a sus casas, para cuidarlas y comer de ellas alá (albahaca y apio).


   Tuvimos además la visita de varios curiosos que parecen querer adherirse al proyecto o por lo menos probarlo, esperamos que así sea.

   ¡Queda ahora cuidar las nuevas plantas y esperar las nuevas cosechas!